La atención es uno de los recursos gerenciales más críticos para alcanzar un nivel de desempeño sobresaliente consistentemente. Es un recurso que cada día es más difícil de cuidar y tener.
La velocidad con la ocurren las cosas, las infinitas distracciones que nos rodean, la tecnología y aplicaciones que están diseñadas para atraer y secuestrar la atención.
Si quieres elevar la calidad de tu desempeño será necesario que cuides de tu atención y de como funciona esta. De esta forma podrás cuidar mejor de ella y hacer los ajustes necesarios para que cada día eleves tu capacidad de poner tu atención en aquello que quieres, que te resulta de interés y es realmente importante para ti.
La atención.
Atender supone también desatender. El cerebro decide poner su enfoque en algo y al mismo tiempo decide no atender otros estímulos. El cerebro pone su atención en lo que le interesa de aquello que no y así define su realidad.
La atención es importante en los procesos cognitivos. Es la encargada de procesar la información, pensar lógicamente, seleccionar, identificar, enfocarse, priorizar, iniciar y sostener esfuerzos mentales necesarios que son relevantes en el trabajo o en la creación de cualquier actividad.
La atención está íntimamente ligada a la experiencia, como conectamos con la realidad y como nos influye. Lo que genera cierto interés a los sentidos y la mente, es lo que estimula la atención.
La atención es como un foco donde la mente toma posesión de algo que escoge entre todo lo que existe en la realidad. Ese interés, motivación y voluntad es lo que pone luz, perspectiva de aquello que atrae a tus sentidos.
La atención es la capacidad que tienes de:
- Observar.
- Pensar.
- Reflexionar.
- Atender.
- Contemplar.
- Interés por algo de tu entorno.
La atención es clave para los procesos de aprendizaje, la educación, pensamiento, reflexión, meditación, descanso, para la relación con las personas y la empatía, conectar con lo profundo y relevante.
La atención es clave para encontrar respuestas a problemas complejos, gestionar adecuadamente la información, tomar buenas decisiones, elegir basado en hechos concretos. También nos ayude a ser curiosos y asombrarnos.
Cuando la atención está secuestrada, pierdes la capacidad de gestionar correctamente los impulsos, emociones; tienes dificultad para mirar a largo plazo, pensar de forma lógica, formular estrategias, objetivos y planes.
Los elementos de la atención.
- Ondas alpha del cerebro.
- Corteza prefontal.
- Corteza cingulada anterior.
- Dopamina.
Ondas alpha del cerebro.
Lo que atiende y desatiende el cerebro tiene una base neurobiológica expresada a través de las ondas alpha del cerebro.
Al activarse las neuronas se genera una corriente electromagnética en las membranas.
Las ondas alpha son las encargadas de la relajación, meditación, atención, reflexión. Cuando estas ondas bajan, surgen otras ondas y perdemos la capacidad de la atención.
Si la cantidad de generación de ondas alpha es baja, tu atención será menor y estarás más orientado a las distracciones, evasiones y pérdida de enfoque y atención.
Corteza prefrontal del cerebro.
Es la zona consciente del cerebro. Nos ayuda a gestionar la información, los impulsos y emociones. Nos ayuda a tomar las correctas decisiones.
Es la encargada de mirar el largo plazo, pensar, articular pensamientos cognitivos elevados, desarrollar estrategias, objetivos y estructurar planes de trabajo.
Es la encarga de elegir entre un pensamiento de otro.
Por el contrario, el sistema límbico es el menos racional del cerebro. En el sistema límbico se gestionan las emociones.
Requieres tener una corteza prefontal bien desarrollada, fuerte y sana para que tu cerebro pueda gestionar de forma efectiva la comunicación o el flujo de información que ocurre entre el sistema límbico con la corteza prefontal.
Una corteza prefrontal no sana, te impedirá ver el futuro, planificar y las decisiones tomadas serán menos racionales y más impulsivas.
¿Qué afecta a la corteza prefrontal? El miedo, el estrés crónico, ansiedad, no descansar, el ruido excesivo, la soledad no deseada y la inseguridad.
Corteza cingulada anterior
Es el puente entre la razón y la emoción; entre la corteza prefrontal y el sistema límbico. Entre lo consciente y lo inconsciente.
Se activa para que te des cuenta que estás distraído y redirigir tu mente en lo que estabas trabajando y que era tu foco de atención previo.
Te ayuda a salir de pensamientos rumiativos y obsesivos. Te permite ser consciente de tu rigidez de pensamiento y de los ruidos que te rodean, de tus preocupaciones que te perturban, distraen que generan ansiedad y estrés.
El descanso, la meditación, la oración y la música tranquila aumenta la densidad de la corteza cingulada anterior y por ende, mejora la conexión y el flujo de información entre el sistema límbico y la corteza prefrontal.
Dopamina.
Se conoce como la hormona del placer y la motivación. Es vital para el proceso de la atención. Pero hay que cuidar la cantidad que se produce naturalmente en el organismo no sea excesiva.
La neurona es una célula del cerebro del sistema nervioso cuya propósito es transmitir información a otra en forma de señales bioquímicas y bioeléctricas.
Transmite información a través de neurotransmisores que son clave en los procesos de pensamiento, conductas, estado de animo y las relaciones.
Cuando recibes un estímulo externo generas una descarga eléctrica que va en aumento poco a poco y llegado a cierto nivel libera una descarga eléctrica que dispara una potencial acción a través de las terminales sinápticas.
Entre neuronas hay un espacio entre cada una de ellas y este espacio es la base de la neurociencia. El neurotransmisor que es responsable de transmitir información de una neurona a otra. Este proceso se llama sinopsis.
Los neurotransmisores son mensajeros bioquímicos.
La dopamina es producida por el cerebro en ciertas zonas. Cuando llega el estímulo placentero o la anticipación del placer, ciertas neuronas liberan la dopamina y surge la actividad neuronal.
Esta dopamina se libera en el circuito de recompensa del cerebro y se queda en la sinopsis unos 50 microsegundos antes de ser recolectada por el transportador de dopamina.
La dopamina se encarga del placer, la motivación, la ilusión, te ayuda a ponerte en acción y buscar las metas que quieres lograr. Influye poderosamente en el estado de ánimo. Está muy relacionada con el sistema de recompensa y en la formación de los hábitos.
Es un motivante que te impulsa a actuar, ponerte en marcha y lograr cosas que son importantes para ti a través de los objetivos planteados.
En exceso, la dopamina te perturba, genera dolor, tristeza, una sensación de vacío y depresión.
Resumen.
La atención es un recurso valioso que tienes y que es conveniente que lo cuides mucho.
El mundo reclamará de tu atención y querrá secuestrarla y apoderarse de esta. La tecnología y las aplicaciones de ahora están diseñadas para secuestrar tu atención y alejarte de lo que realmente te interesa y es relevante para ti.
La atención depende de cuatro elementos: Ondas alpha del cerebro; Corteza prefrontal; Corteza cingulada anterior y la Dopamina.
Las cuatro son importantes y cada una tiene una función que cumplir para tu calidad de atención te ayude en tu vida y en tus días.
Las ondas alpha del cerebro te ayudarán a que tu mente esté más reposada, tranquila, enfocada, abierta, reflexiva y creativa.
La corteza prefrontal es la responsable de los procesos cognitivos elevados del cerebro. Es responsable de aprender, cuestionar, pensar, proyectar el futuro, establecer objetivos, crear planes y tomar decisiones. Es la parte lógica y racional que tienes.
La corteza cingulada anterior es la que permite la conexión e intercambio de información entre el sistema límbico que es donde se procesan las emociones con la corteza prefrontal del cerebro. Si cuidas de tu corteza cingulada anterior tu proceso de pensamiento y gestión emocional te permitirán tomar buenas decisiones.
La dopamina en dosis pequeñas, te ayudará a mantener tu atención en los temas que te interesan, con motivación, entusiasmo, concentración y una sensación de bienestar y actitud positiva.