La efectividad gerencial es la capacidad de lograr alcanzar los objetivos y producir los resultados esperados de forma sostenida con una correcta administración de los recursos disponibles.
Es muy probable que tu quieras mejorar tu desempeño en tu trabajo y también es probable que pienses que “echándole más ganas” lo lograrás; bueno, no es así como funcionan las cosas. El desempeño no es sólo depende de empeñarse en el trabajo, hay otros factores que tienen que ver con la calidad del trabajo y con los resultados que logramos. De ahí la importancia de conocer qué es la efectividad gerencial y cómo se puede mejorar esta con disciplina, estudio, constancia y motivación.
Competencias y la efectividad gerencial
Una competencia tiene que ver con tres aspectos:
1.- El nivel de conocimiento de algo.
2.- La experiencia y saber-hacer algo concreto y útil con ese conocimiento.
3.- La motivación y deseo que querer crear o producir algo con ese conocimiento y experiencia.
Entonces una competencia es la creación o producción de algo concreto y útil a partir del conocimiento adquirido, la experiencia ganada y con la motivación necesaria para emprender y hacerlo.
Las competencias se van a manifestar a través de comportamientos; por lo tanto, son observables, medibles y se pueden mejorar a través del tiempo. Ejemplos de competencias: Trabajo en equipo, Innovación & creatividad, Pensamiento estratégico, Orientación al cliente, Agilidad de aprendizaje, Inteligencia emocional, Desarrollo del equipos de trabajo, por mencionar algunas.
Por lo tanto la efectividad gerencial está relacionada a la calidad y su nivel de madurez logrado en las competencias gerenciales que la integran. Si quieres mejorar tu desempeño, lograr consistentemente eso objetivos que te planteas al inicio de año o de un periodo semestral o trimestral; entonces tendrás que ponerte a trabajar y mejorar consistentemente las competencias que te ayudarán a cumplirlos.
Competencias y dominios
Las competencias se pueden agrupar en macro-competencias -llamadas Dominios-. Un dominio puede abarcar una cantidad de 5 a 8 diferentes competencias que están relacionadas entre ellas y juntas potencian la calidad de desempeño de ese dominio específico.
Así la efectividad gerencial depende directamente de la calidad lograda en diferentes dominios que tienen que ver con el trabajo y los resultados que produces.
Durante muchos años he estudiado las diferentes teorías relacionadas a la efectividad gerencial realizadas por universidades de prestigio y por firmas globales de consultoría. Esto, aunado a mi práctica profesional de más de 30 años, trabajando con ejecutivos de diferentes empresas y ejecutivos de diversas partes del mundo; construí un modelo evaluación y mejora de la efectividad gerencial que está integrado por cinco dominios:
- Dirección
- Ejecución
- Colaboración
- Desarrollo de talento
- Efectividad personal
El proceso inicia cuando recibes la guía y la dirección de la empresa en la que trabajas; lo que se espera de ti como manager es que comprendas el negocio y que sea capaz de construir objetivos desafiantes y alcanzables que contribuyan al logro de los objetivos de la empresa. Que logres alinear tus objetivos a los de tu supervisor, colegas y tus reportes directos. Esto se llama dirección.
Una vez construidos tus objetivos, se espera que tengas las capacidades necesarias para ejecutar las acciones necesarias que muevan consistentemente la realización de los objetivos. Que tengas la agilidad y flexibilidad gerencial de poder identificar a tiempo cuando un objetivo está fuera de lo esperado y que realices los ajustes necesarios para regresar al objetivo en la correcta tendencia.
Ejecutar objetivos correctamente demanda concentración, dedicación, enfoque, disciplina y también, una fuerte dosis de colaboración. Todos los objetivos tienen que ver con la ayuda y contribución de otras personas. Por lo tanto, la capacidad de colaborar es esencial en el progreso de tus objetivos y desde luego, de tu ayuda y contribución al logro de los objetivos de tu supervisor, colegas y tu equipo de trabajo.
Nadie es una pieza terminada, aunque algunas veces puedas llegar a pensar que que ya lo sabes todo en tu trabajo; siempre necesitarás aprender algo nuevo, profundizar en la comprensión de una práctica o en un conocimiento muy específico. Por lo tanto, desarrollar tu talento para seguir mejorando es necesario, así como ayudar y contribuir al crecimiento, desarrollo y mejora de diferentes capacidades de tu equipo de trabajo. Desarrollar el talento es una inversión inteligente que te pagará grandes beneficios en el futuro.
Tu estilo de trabajo, tu inteligencia emocional, tu carácter, personalidad, madurez personal, resilencia, fuerza de carácter determinan de forma importante tu nivel de éxito profesional. Por lo tanto, conocer y mejorar tu efectividad personal será determinante en tu desarrollo y crecimiento profesional en tu carrera.
Resumen
La capacidad de las personas de lograr alcanzar sus objetivos y producir los resultados deseados, depende directamente del grado de dominio o madurez que logres en cada uno de los dominios arriba señalados.
Es importante que pongas atención en lograr un balance entre ellos; si quieres mejorar tu desempeño, es importante que mejores en los cinco dominios. Tener uno o dos dominios con un alto desempeño y los otros tres con un desempeño bajo, no necesariamente te ayudará a lograr una mejora de tu desempeño como la que quieres o esperas lograr.
Cuida de trabajar en la mejora de cada uno de los dominios y podrás observar como va mejorando periodo a periodo, tu capacidad de convertir tus objetivos en esos resultados que esperas y quieres lograr.